sábado 5 de julio de 2008

SALIDA AL MAR. QUINTA EDICION.

Festival Latinoamericano de Poesía
QUINTA EDICIÓN 2008 BUENOS AIRES | ROSARIO



LECTURAS | CHARLAS | FERIA DE PUBLICACIONES
Entrada libre y gratuita

15 | 16 DE JULIO DESDE LAS 18 HS
CC RICARDO ROJAS
(SALA BATATO) CORRIENTES 2038
17 DE JULIO 19 HS
CC DEL OTRO LADO
CASEROS 3033 (PARQUE PATRICIOS)
18 DE JULIO 18 HS
CC PACO URONDO
25 DE MAYO 217 (Centro)
19 | 20 DE JULIO 18 HS
CC PARQUE DE ESPAÑA - ROSARIO




EN BS AS: [URUGUAY] ROBERTO APPRATTO [PARAGUAY] MONTSERRAT ÁLVAREZ [COLOMBIA] ANDREA COTE BOTERO [CHILE] MALÚ URRIOLA PABLO PAREDES ERNESTO GONZÁLEZ BARNERT [BRASIL] CARLITO AZEVEDO MARÍLIA GARCÍA
[ARGENTINA] DARÍO CANTÓN TAMARA KAMENSZAIN ALICIA GENOVESE FERNANDO NOY LILIANA GARCÍA HORACIO FIEBELKORN SILVANA FRANZETTI BÁRBARA BELLOC STELLA MARIS PONCE Concordia VERÓNICA VIOLA FISHER LAURA CRESPI MANUEL ALEMIÁN FERNANDO CALLERO Sta Fe HERNÁN LUCAS WASHINGTON CUCURTO CAROLINA ESSES JOSÉ LUJÁN ALFREDO JARAMILLO AGUSTÍN PRIVITERA Córdoba PAULA SORUCO Jujuy GERARDO JORGE NOELÍA VERA
ORGANIZAN CRISTIAN DE NÁPOLI | FLORENCIA CASTELLANO
EN ROSARIO: COORDINA Y AUSPICIA EL CC PARQUE DE ESPAÑA / AECID
(INVITADOS DEL TRAMO ROSARIO EN: WWW.CCPE.ORG.AR)
QUINTA EDICIÓN | ACTIVIDADES EN BUENOS AIRES



SALIDA AL MAR es un festival de poesía organizado por poetas y editores, abierto a todo el público y de ingreso gratuito. Los eventos incluyen lecturas en escenario, charlas y una feria de publicaciones con material de distintas editoriales y revistas de poesía del continente.
Desde 2004 el festival reúne cada año a poetas de distintos puntos de América Latina y el país en un conjunto que incluye propuestas emergentes y otras ya consolidadas en años o décadas.
A través de lecturas en espacios grandes y accesibles para todos, el festival se propone recomponer el valor público de la poesía. Por medio de las charlas o debates y la feria de publicaciones, buscamos alentar la difusión de las distintas poéticas, pensarlas en relación con diferentes contextos y apoyar a las pequeñas editoriales que las ponen en circulación. El festival se suma así al esfuerzo que en el país vienen realizando editores de libros y revistas de poesía, distribuidores, poetas libreros y coordinadores de ciclos de lectura.
Desde 2007 el festival se realiza también en la ciudad de Rosario, donde es coordinado y auspiciado por el Centro Cultural Parque de España / AECID. SALIDA AL MAR / Buenos Aires es autogestionado, no maneja presupuesto, cuenta con apoyo de las instituciones-sede del festival en lo relativo a soporte técnico y humano. El traslado a Argentina de algunos invitados es gentilmente cubierto por instituciones en las que esos invitados trabajan (universidades, etc.) o bien por la gestión de SALIDA AL MAR / Rosario; en otros casos, la organización hace una compra anticipada de libros al invitado por un monto aproximado al costo de traslado y los mismos libros se ponen a la venta en la feria de publicaciones. La continuidad del festival depende en buena medida del apoyo de los asistentes a través de la compra de uno o más libros.

miércoles 25 de junio de 2008

LECTURAS




"La madre de Ernesto" de Abelardo Castillo


El escritor argentino Abelardo Castillo juega con el morbo del lector en “La madre de Ernesto”,un cuento del libro Las otras puertas (Seix Barral). Como si conociera con exactitud hacia dónde va nuestra frondosa imaginación cuando leemos la historia de tres amigos adolescentes que idean su debut sexual con la madre de un cuarto amigo (ausente en el relato). El conocido tópico de la “iniciación” trabajado hasta el hartazgo por la literatura, se vuelve aquí original con la introducción del personaje de la prostituta encarnado en una madre, la de Ernesto, con la que los amigos fantaseaban ya desde pequeños ( “ (…) todos nos acordábamos, de aquella tarde cuando ella estaba limpiando el piso, y el escote, al agacharse, se le separó del cuerpo”). Aparece en neón un binomio cuasi imposible ~la madre / puta~ que empieza a titilar desde el comienzo y recorre todo el cuento, generando una tensión que se disipa recién con la última frase “Cerrándose el deshabillé lo dijo”.

Con esa última frase que tira por la borda nuestra expectativa como lectores (la de que los tres amigos se iban a acostar con la madre de Ernesto), el autor pareciera hacernos burla, pareciera decirnos desde lejos: “Te atrapé, lector ingenuo”. Dicho de otro modo: Castillo construye el cuento de tal forma que tiende una red invisible para que caigamos, presos de nuestra propia imaginación.

Sin embargo, al mismo tiempo que el autor teje la trampa, también siembra el camino de la lectura con pistas indispensables que nos sirven para descubrir el final. Todo relato bien construido contiene en sí mismo los signos, velados y escondidos, para anticipar el fin. ¿Será que todos los géneros y subgéneros literarios desembocan en realidad en la orilla de un gran policial donde los lectores somos todos detectives advenedizos, nadando en las aguas de la interpretación?

A partir de la lectura de esas pistas de las que hablamos, anticipamos la última línea del cuento. Esta operación reside en la gran premisa decimonónica de Poe, la cual rezaba que los buenos relatos contienen su final en el comienzo. En Castillo, esto se ve a las claras, entre otros signos, en la elección del título “La madre de Ernesto” que pone por delante la figura de la madre antes que la de prostituta. Si el cuento se hubiese llamado “La prostituta” o “La puta del Alabama”, diríamos otra cosa porque la historia hubiese sido diferente. El título, certero, se alinea con el deshabillé translúcido que se cierra y oculta la desnudez “morena y amplia” de la mujer. Cuando se cierra el deshabillé, se cierra el cuento. Ya no hay más historia porque la mujer pasa a ser madre en vez de puta, y es en la existencia de esta última, en la especulación y posiblidad de acostarse con la madre prostituta de Ernesto, que avanza el relato. Una vez concluída esta posibilidad, el relato termina.

Podemos entonces sumar a la idea de Poe, el concepto de lectura en dos direcciones: un camino de lectura de ida, y un camino de lectura de vuelta. El primero es el recorrido que como receptores hacemos en una primera lectura, la de ida: el camino de la ingenuidad, practicado por un lector dócil que decide dejarse llevar por el texto que tiene ante sí y es envuelto por éste. El segundo camino es el de la reelectura, el sendero tupido que recorremos cuando volvemos a un texto, munidos de inteligencia y nuestra historia de lecturas para descubrir cómo está construido ese texto que nos supo atrapar.

LECTURAS

Poe y Cortázar

Al leer Algunos aspectos del cuento, una conferencia que Julio Cortázar pronuncia en Cuba en 1963, enseguida, y a causa de las similitudes y divergencias entre los tres escritos, podemos remitirnos a Hawthorne y Método de composición de E. A. Poe, donde los elementos del cuento y el valor de un texto literario (narrativo o lírico) también son analizados. Ambos autores resaltan las características estructurales e invariables de toda gran composición pero Poe, desplegando un razonamiento y lucidez implacables, va a ser mucho más preciso que Cortázar, quien en su desplazamiento permanente hacia la metáfora y la analogía, bien deja traslucir la dificultad existente para establecer las leyes del género. La claridad y contundencia casi científicas del norteamericano contrastan con la imprecisión teórica y dispersión del argentino. Tomemos unos ejemplos presentes en la conferencia: a cuentista, Cortázar equivale “médium”, “fotógrafo” y “boxeador”; a tema, “imán”, “aura” y sol; a cuento, “foto”, “semilla” y “átomo”. En otras palabras: estas definiciones que igualan el objeto literario a objetos de otro orden (muchas veces metafísicos), no hacen más que demostrar que la fijación rigurosamente teórica de un género se escapa en el intento de atrapar su significado.
Los textos de Poe que mencionamos le dan al lector un lugar de suma importancia. Poe habla del “efecto” que toda gran composición (ya sea un poema o un relato) debe generar en el receptor: el asombro y la tranquilidad de haber leído un pensamiento novedoso pero conocido a la vez que provoca la aparición de “un lazo” entre el autor y el lector. Cortázar retoma esta idea cuando dice que los “temas significativos” de un cuento son “aglutinantes de una realidad infinitamente más vasta que su mera anécdota” y que producen una “fascinación irresistible” en el autor y, luego por contagio, en la sensibilidad del lector.
La idea de límite es, según estos dos escritores, estructural al género cuento . No mucho más de dos horas de una lectura de corrido atentarían, según Poe, contra la buscada impresión del receptor, a quien el autor, de antemano y mediante el equilibrio, quiere generarle una “excitación efímera”. Es por eso que Cortázar suma a esta concepción la noción de profundidad: el cuentista debe trabajar “en profundidad” (a diferencia de la novela que trabaja con la acumulación progresiva), hacia adentro, de manera económica, para provocar lo que él llama (haciendo eco con el “cross a la mandíbula” de Roberto Arlt), el “efecto de konck out”.
Un aspecto en el que Poe insiste pero Cortázar no, es la cuestión de la predestinación del final, o sea: la existencia del fin del relato (o del poema) en el comienzo de la historia, como si todo estuviera ya dicho, aunque cifrado, en las primeras líneas. El precepto de que un cuento y un poema empiezan a escribirse por el final, atraviesa los dos ensayos de Poe. Esta actitud anticipatoria se condice con su mirada planificadora y matemática, a diferencia del cuentista argentino que afirma que muchos de sus escritos surgieron “al margen de mi voluntad, por encima o por debajo de mi conciencia razonante, como si yo no fuera más que un médium”. Un médium, un intermediario dócil entre la realidad y la “cotidianeidad estallada”.

martes 1 de abril de 2008

Los sueños del gran Kafka

Han arribado unos sueños, remontando la corriente del río, están subiendo el muelle por una escalera. Nos paramos, conversamos con ellos, saben muchas cosas, lo que no saben es de dónde vienen. Es muy tibia esta tarde de otoño. Los sueños se vuelven hacia el río y levantan los brazos. ¿Por qué levantáis los brazos en vez de estrecharnos entre ellos?

*

Hoy te soñé mucho durante toda la noche, en distintas circunstancias, pero lo único que recuerdo es que mirabas por la ventana, estabas pavorosamente flaco, tu rostro era un triángulo perfecto.

**

Sin cesar, la idea de un ancho cuchillo de carnicero, que rápidamente y con una regularidad mecánica me corta en tajadas delgadas, desde el flanco hacia adentro, que la misma rapidez de la operación hace volar casi enrolladas.

***

Sueño que escucho a Goethe declamar con libertad y arbitrio sin límites.

de Los sueños (Franz Kafka)

PAISAJES NOCTURNOS



CIRUGÍA DE CORAZÓN
sueño 1º/8/2006:

Estoy en el hospital y no se porqué pero los doctores dicen que necesito una CIRUGIA DE CORAZON. Dos doctores me ponen en una camilla y uno de ellos me saca el corazón, tiene mi corazón en su mano y me dice:-"hay estudios que demuestran que un hombre puede SOBREVIVIR SIN CORAZON POR 5 AÑOS. Yo le respondo (sin mi corazón!) que el corazón solo tiene la función de mantener la sangre en movimiento. El doc aprueba lo que digo.

(Dentro del mismo sueño me acuerdo cuando me corté el dedo).

Los doctores me ponen el corazón en el pecho y, bajo los efectos de la anestesia, digo palabras SIN SENTIDO.
-"Bueno, ya está, te podés ir a casa", dicen los doctores.
Vuelvo a casa, mi madre lavando platos, mi hermano gritando, llamando la atención. Nadie me da bola y tengo necesidad de contar mi operación de corazón.

Me despierto 10.28, dos minutos antes de la hora en la que tenía que sonar el despertador.

Diego Pérez Arango

domingo 30 de marzo de 2008

PAISAJES NOCTURNOS



19/03/08: La ficción del disfraz.

Me encuentro en la casa de mis padres, en Mar del Plata. Estoy en la habitación que en su momento había sido mía cuando vivía con ellos, buscando unos pantalones. Solía dejar ropa que no usaba mucho allá porque el placard de los departamentos de Buenos Aires nunca me alcanzaba. Así que allí estaba, buscando unos pantalones tipo “cargo” para llevar al viaje a Uruguay (mañana por la madrugada nos vamos a hacer canotaje a Uruguay aprovechando el fin de semana largo de Semana Santa). Se acerca mi mamá a preguntarme qué buscaba y a ayudarme porque, mezclada entre la ropa colgada, había ropa de ella también. El pantalón cargo es un típico estilo de pantalón que a ella le va muy bien y le gusta por lo cual suele tener varios, además esa habitación hoy en día suele utilizarla para planchar, así que siempre hay en ese placard mucha ropa mezclada.
Recién acabo de recordar que actualmente el placard no tiene el espacio que tenía antes para colgar ropa y que en su lugar hay estantes, por lo cual el estado del placard en el sueño se asemeja al de hace unos años atrás.
Estamos mirando la ropa del placard y en las puertas hay colgadas unas camisitas muy lindas que mi mamá me muestra y me dice algo así como “Ay! te las podés poner para salir con Diego”. Las camisas tienen una onda muy mía; atrás hay una amarilla estampada que cuando miro imagino cómo puede quedar puesta. Automáticamente aparece la figura de mi mamá con la camisa al costado del placard.
Seguimos mirando y en una percha encontramos dos pantalones, los sacamos para verlos bien. Son dos pantalones de vestir con cinturas y bolsillos estampados con rayas y lunares. Me los llevo al baño para probármelos, creo que porque allí hay espejo y más luz; la habitación nunca se caracterizó por ser luminosa. Le pregunto a mi mamá si alguna vez los usó y me responde que no, que son grandes o algo así. Me los pruebo y, definitivamente, constato que son grandes, pero no sólo eso, la tela comienza a acartonarse y parece como de papel. Para terminar de subirlos, doblo y enrollo la parte de la cintura hacia adentro, exactamente como si estuviese envolviendo algo. Termino de subirlos y veo que me llegan hasta la cabeza. Me siento como adentro de una bolsa de papel. Puedo mirar a través de él. Decido ir hasta arriba a mostrarle a QQ, mi hermano, porque creo que tiene una fiesta de disfraces y pienso que le puede servir. Subo a su habitación, está con Diego jugando a algo. Mientras estoy subiendo por las escaleras, le voy gritando que ya tengo su disfraz, que sé qué se puede poner. Cuando me mira, le digo: “ de cactus”, y pongo los brazos uno flexionado hacia arriba, y otro, hacia abajo. Le explico que se puede pintar de verde, y con papel maché y unos escarbadientes podemos hacer los pinches. Me mira extrañado, pero creo que lo piensa. Me dice algo así como que hay que ver de sacar la cabeza afuera y yo le explico que se ve bien, igualmente pienso en la oscuridad de la fiesta y le digo que, de última, le hacemos unos agujeritos en los ojos.



20/03/08: La realidad del sueño

Al otro día de haber soñado, lo llamo a QQ para despedirme, ya que a la madrugada partiríamos hacia Uruguay. Mi mama está en un cumpleaños y QQ está con papá en casa.

-Hola, Juan. ¿Cómo va?
-¡Qué haceeeees! ¿Qué contás? ¿Ya se van?
-Si, llamaba para despedirme, por unos cinco días no vamos a hablar y bueno, queríamos saludarlos. La llamé a mami primero y me dijo que estabas en casa con papá. ¿Qué hacen?
-Papá está abajo mirando tele, yo subí a buscar el teléfono, que había dejado acá arriba. ¿Ya tienen todo listo?
-Estábamos armando los bolsos. Che, no sabés, ayer soñé con vos.
-¿Sí? Jajajaj. ¿Qué soñaste?
-Soñé que conseguía un disfraz para una fiesta que tenías. Bah, una idea en realidad, un delirio.
-Ja, ¿en serio?
-Sí, ¡de cactus! ¡Te decía que te podías disfrazar de cactus! Tenía un disfraz de papel y te imitaba con los brazos la pose de los cactus, y te decía que lo podías pintar de verde y con escarbadientes le hacíamos los pinches.
-Jajajajaja, qué casualidad. La semana que viene tengo una fiesta de disfraces. Ayer justo pensaba en qué ponerme…

Sofía Rocatti

jueves 13 de marzo de 2008

CONVOCATORIA

PAISAJES NOCTURNOS

Pueden enviar sus sueños y pesadillas, adjuntados en formato word, a vearango@gmail.com . El objetivo es producir un diario colectivo de sueños que se irá ensanchando con el tiempo. Los escritos se publicarán en este blog. Gracias por difundir la información.

miércoles 12 de marzo de 2008

Sueños



Mi amiga Sofía hoy me mandó un regalo en archivo adjunto. Un sueño que tuvo hace mucho. Sofía y yo hablamos mucho de los sueños, ambas tenemos un diario nocturno y pasamos el tiempo encontrando simbolismos de la geografía onírica. Hoy, con este post, me doy cuenta que este blog se va volviendo cada vez más impreciso, más volátil. Se acerca cada vez más al sueño. Que el sueño y la pesadilla conquisten todo.

Eclipse de cuatro lunas


Es de día. Estoy en el cruce de 2 calles, parada en el medio. En el horizonte veo una luna llena. Miro hacia los lados, en ambos horizontes, al final de las calles también se ven dos lunas llenas, una a cada lado. Giro y miro hacia atrás, y también en el horizonte, otra luna llena. Alrededor mío hay algunas mesas con sillas y gente sentada tomando algo como si fuese un bar, por lo cual estimo que ambas calles son peatonales ya que tampoco se ven autos alrededor. Me acerco a una mesa y pregunto a una chica si ella también está viendo lo que yo veo (creo que la chica tiene puestos lentes de sol), mirando y constatando lo que le digo se sorprende. (Creo que la gente se revoluciona un poco, no recuerdo bien.)
Corte.

Entiendo que estuve recorriendo el hotel un buen rato. Hotel, casa, no defino bien qué es, pero es grande y con varias habitaciones. Somos varios los que llegamos o estamos alojados allí. Me adentro en los pasillos chusmeando un poco el lugar y sus habitaciones. Una puerta está abierta, y la sorprendo a Caro que estaba saliendo del baño recién duchada.
Corte.

En otra habitación, más al sur, estamos con Vero y Santi y dos niños de aproximadamente nueve años. Miro por la ventana el eclipse, la luna se ve roja, y comienza una lluvia de algo parecido a meteoritos. Veo cómo caen en un lago o río que se encuentra cerca del lugar. Estamos en un piso alto. Me alejo de la ventana advirtiendo a los demás porque algunos restos de los meteoritos venían hacia donde estábamos. Alejada ya de la ventana, Vero se acerca y toma algo del aire, parece una piedra grande y redondeada, del tamaño de una pelota de rugby. Brilla. Le da una a cada niño. No entiendo mucho, me dice algo como que ellos ya encontraron el “dibujo”, no se si es “dibujo” la palabra que dice, se que lo llama de alguna manera extraña, no conozco la palabra ni su significado. (Hay algo presente del día anterior. Mirando un programa en la tv una chica dibujaba unos arabescos sobre la cara de otra, unos dibujos “de los setentas” llama. No se si los niños tienen un dibujo en su rostro, no recuerdo bien, pero esta parte del sueño me recuerda ese programa)
Corte.

(Hay algo de un baño donde me encierro, entre los dos últimos párrafos de la historia. Este baño se encuentra en el lugar donde está la habitación donde estamos con Vero y Santi, o es el baño de esa habitación, no puedo definirlo bien)

Releo la parte de la ventana y el eclipse y recuerdo estar en un momento en la calle. Creo que le gente estaá revolucionada. Entro en un local, cierro la puerta, alguien queda fuera. Algo con “lentes”.

Sofía Rocatti.

domingo 2 de marzo de 2008

INÉDITOS

UN CUENTO ANTES DE IR A DORMIR

Una niña ciega
Vestida de fiesta
Como un ramo de novia
Cruza el pantano
La orilla opuesta de su deseo
Cercada de cuervos azules
En aleteo perpetuo
Y una brizna
De polvo en su ceja derecha
Iluminada por la luna.

Anochece temprano
Y del otro lado el amante
Un día fuera del tiempo
Espera envuelto en una capa de estrellas
Recorta sus largos cabellos
Infinito pelaje de invierno,
Piedras preciosas olvidadas
En el fondo
Oscuro
Presagio.

La boda consumada
Alrededor del banquete de regalos:
Dulces sueños
Un corazón
Y una espada.


del poemario TE AMO, inédito.